
Si
Takin’ off fue un deslumbrante debut,
My point of view es una brillante continuación. Era difícil para
Herbie Hancock ofrecer un segundo trabajo a la altura de su imprescindible disco de presentación como líder, pero lo logró, porque este es otro clásico que no debería perderse ningún amante del jazz. Hay quién dirá que no es complicado contando con músicos tan destacados como
Donald Byrd,
Tony Williams o
Grant Green, que son de esos intérpretes que mejoran cualquier tema en el que participen, y tienen parte de razón, pero es mérito del pianista que el septeto funcione como un conjunto compenetrado y no como una suma de individualidades. Es su liderazgo el que eleva a la formación a un nivel superior, el que, al mejor estilo del gran
Miles Davis, logra sacar el mejor partido de cada uno de los instrumentistas y, en cierto modo, ponerlos al servicio de su música. Porque
My point of view es, ante todo, un álbum...
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