
En el 2000 se edita el segundo álbum de
St Germain,
Tourist, un bombazo comercial que pronto llega al millón de unidades vendidas en todo el mundo (y que ya lleva más de dos millones). Ese fue el primer disco de jazz electrónico (jazz-house para ser exactos) cuyas ventas no fueron minoritarias, pero no el único. Ese mismo año el italiano
Nicola Conte debutaba con
Jet sounds, un disco que, si sumamos la edición estadounidense (con el mismo tracklist, pero titulada
Bossa per due), se vendió por encima de las 100.000 unidades. Ya en el 2001,
Koop, con
Waltz for Koop,
De-Phazz, con
Death by chocolate y
Gotan Project, con
La revancha del tango (este último más cercano al electro-tango que a la fusión de jazz y electrónica, aunque forme parte de la misma escena), obtenían unos resultados...
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