
Escuchar a
Wibutee es sumergirse de lleno, y sin tregua alguna, en el auténtico nu-jazz noruego, aquel del que huyen incluso muchos amantes del estilo. Olvidad el nu-jazz de sellos como
Schema o
Compost, que transmiten alegría por doquier, imaginad en cambio lo opuesto al tremendamente accesible electro-jazz de
Llorca o
Wagon Cookin’, y entonces estaréis más cerca de haceros una idea del sonido de
Wibutee. No es música para bailar con una enorme sonrisa en la cara (de hecho, es imposible bailar cualquiera de los temas que aquí se escuchan), es, por el contrario, una propuesta de difícil escucha, al menos para el que no esté familiarizado con el free-jazz, el jazz-rock y el nu-jazz de...
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