
En 1998, cuatro años de su creación, el sello germano
Compost Records ya había revolucionado la escena electrónica mundial. Responsable de una música de club más orgánica y con más jazz/funk/soul que la que ofrecían los sellos de house y techno de principios de los 90, el sello creado por
Michael Reinboth creó una nueva forma de entender la electrónica de baile. Demostró que editar música pensada para reventar las pistas de baile no estaba reñido con la participación de músicos en estudio, con la inclusión de instrumentación real. Eso sí, antes que nada,
Compost Records es uno de los sellos más importantes e influyentes de los 90 en adelante, que ha descubierto o para el que han grabado muchos de los artistas y grupos más originales e innovadores de la escena electrónica. Es, en definitiva, una de esas casa discográficas independientes seguidas con atención en todos los rincones consumistas del mundo...
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