
Ma fleur, el tercer álbum de estudio de
The Cinematic Orchestra, es decepcionante. Pero claro, lo es porque el conjunto liderado por
Jason Swinscoe es el autor de esa maravilla titulada
Every day, que acepta el calificativo de imprescindible. Comienzo la crítica con esas dos frases porque es importante recordar que este es un disco-retorno, es decir, la esperadísima nueva edición de un grupo que nos había dejado un trabajo excelente que, además, había sido un éxito comercial (más de 100.000 copias vendidas). Por eso, salvo que lo nuevo sea otra obra maestra, el resultado siempre será decepcionante, porque así somos los seguidores de un grupo: insaciables y del todo inconformistas. Así que trataré de no ser injusto con un disco,
Ma fleur, que corre el riesgo de ser despreciado por la (comprensible) comparación con
Every day. Para eso, nada mejor que analizarlo con una cierta distancia, sin el apasionamiento propio de uno de sus...
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