
Brazilian Girls tomó buena nota del varapalo generalizado que le dispensó la crítica tras la edición de su segundo álbum de estudio,
Talk to la bomb (
Verve Forecast, 2006). El recibimiento, y me incluyo, quizá fue un tanto injusto, pero se debió a lo deslumbrante que había resultado, año y medio antes, su debut,
Brazilian girls (
Verve Forecast, 2005). Por mi parte, la decepción no tuvo que ver tanto con la calidad de las composiciones como con la parcial renuncia a su personalidad, que es su principal valuarte. Por eso es tan estimulante que
New York City nos devuelva la cara más inspirada y singular de
Brazilian Girls, la que sedujo en su debut. De nuevo se ha lanzado sin miedo (al menos, aparentemente) a un viaje sónico sorprendente, con paradas inesperadas y recorridos llenos de aventuras. Hasta el momento, este es su álbum más imaginativo, entretenido y, también, maduro, y si no es el más festivo es porque, en eso,
Brazilian girls es...
Seguir leyendo.