
Son muchas las razones que explican el éxito de la británica Mixmag, la revista dedicada a la electrónica más leida del mundo. Hay quien citará la calidad de sus contenidos, el haber sido pionera a la hora de difundir y hasta bautizar nuevas tendencias, sus constantes cambios en el diseño, su apoyo a los DJ-superestrella… Sin embargo, hay un elemento que, definitivamente, marca la diferencia respecto a su competencia y al resto de revistas similares. Me refiero al CD con una sesión mezclada que distribuye con todos sus ejemplares. Esa es una iniciativa que se ha generalizado en revistas musicales, pero en las dedicadas a la música electrónica fue casi obligatorio. En la primera década del tercer milenio, las que sobrevivían no siempre pudieron mantener esta práctica, eliminando el CD físico y sustituyéndolo por una sesión que se podía descargar online (véase Deejay en España, sin CD físico desde mediados...
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