
Será difícil que, algún día,
Joe Davis reciba el agradecimiento que se merece por haber conseguido, a mediados de los 90, que el trío
Azymuth volviese al estudio tras varios años de (relativa) inactividad. El británico consigió que los legendarios músicos brasileños, creadores de una música que se conoció como samba doido (samba loca), grabaran un primer álbum,
Carnival (1996), para su sello,
Far Out Recordings, pero lo mejor es que no se trató de un puntual álbum de retorno con el que jusitificar una gira, sino del comienzo de una segunda etapa discográfica. Pero no, no es eso lo mejor, me he precipitado. Lo realmente positivo fue comprobar que
Jose Roberto Bertrami,
Alex Malheiros e
Ivan Conti todavía estaban interesados en crear buena música, en exigirse tanto como en su juventud y no contentarse con satisfacer a sus seguidores de siempre simplemente con nuevas grabaciones...
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