
Es lógico que un colectivo denominado
Jazzanova, además de producir música en la que fusiona jazz y electrónica (descripción que, convengo, no es más que una simplicación), proponga compilaciones dedicadas al jazz. Recopilatorios, para mayor precisión, que recuperan rarezas, piezas semidesconocidas o, directamente, joyas ocultas que nunca se editaron. Desde que puso en marcha su sello,
Sonar Kollektiv, el colectivo berlinés había ya propuesto tres selecciones de rarezas jazzísticas:
Forum West y
Focus Jazz, ambas centradas en el inmenso archivo del productor
Hans Wewerka, y
Romanian Jazz, una recopilación de las mejores grabaciones del sello rumano Eletrecord. Completando este excelente trío de ediciones,
Jazzanova propuso, a finales del 2007,
Nueva Vision. El título ya es bastante explícito, así que no creo que sean necesarias muchas precisiones acerca de lo que ofrece. El sexteto alemán sigue...
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