
Comenzaré con los aspectos discutibles de
Rituals para después dedicarme exclusivamente a alabar el que es otro maravilloso trabajo del gran
Nicola Conte. Lo único discutible es lo siguiente: el sonido propuesto es exactamente el mismo que en su segundo disco, el excelente
Other Directions. Por mucho que transcurriesen cuatro años entre la grabación de uno y otro, es como si
Rituals fuera la continuación exacta, como si, durante ese lapso de tiempo, no se hubiera producido ninguna evolución. Por tanto, si eres de los que exigen cambios en cada disco, puede que este tercer larga duración del italiano te decepcione un poco. Ahora bien, ese ‘lo mismo’ es música de gran intensidad, profunda, intelectual pero sensitiva. No se le puede pedir a
Nicola Conte que esté variando su propuesta continuamente, pues ya lo hizo en el pasado y, además, puede ser interesante que desarrolle un mismo estilo en varios álbumes. Es una buena manera...
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