
Tres años transcurrieron entre la edición de
Aystelum, el octavo álbum de
Ed Motta, y
Chapter 9, el noveno (de ahí su título). Fue un lapso de tiempo algo mayor del habitual en el artista brasileño, que no solía hacer esperar tanto a sus seguidores. Sin embargo, ese prolongado silencio discográfico estaba justicado, pues al escuchar este trabajo quedó claro que estaba buscando un nuevo sonido, un modo diferente de expresarse musicalmente. En
Chapter 9 sí se reconoce, en algunos pasajes, su particular soul impregnado de jazz o de pop, pero el conjunto toma una nueva dirección. Por lo pronto, no hay ni rastro de sus alegres composiciones de inspiración hollywoodiana, esas que perfectamente podrían servir como banda sonora de un musical de Broadway, una faceta ampliamente desarrollada en
Aystelum. Tampoco sigue ahondando en su reinterpretación del jazz años 50, uno de sus mayores...
Seguir leyendo.