
Su cuarto álbum de estudio,
SWOP (
Chin Chin Records, 2008 ), le funcionó bien a
Maxim Illion, así que el siguiente trabajo de su criatura musical,
Club Des Belugas, repitió la misma fórmula. Quiere eso decir que en
Zoo Zizaro escuchamos, predominantemente, la vertiente más accesible/comercial, vocal y swingueante del nu-jazz, el estilo predilecto del productor alemán. Eso implica igualmente que en este larga duración nos reencontramos con el mismo tipo de música electrónica agradable y atractiva, lo cual es bueno, pero también que vuelve a seguir la senda sonora previamente trazada por otras propuestas, lo cual ya no es tan bueno. Las 16 piezas aquí incluidas dejan la sensación de ya escuchado, de que esta música ya la crearon otros antes, de que
Club Des Belugas no va más allá de lo que lo hicieron antes sus principales referentes. Seguro que no soy el único que, al escuchar
Zoo Zizaro, piensa en
Koop, o en el
Nicola Conte de sus inicios, o en
Gabin, o en las tres propuestas. Es como si
Maxim Illion...
Seguir leyendo.