
“¡¡¡
Marianna dai, corre, vamos, que me ha llamado
Javier Ruibal, dai, dai!!!”. Así entré yo por la puerta de mi piso parisino la tarde del pasado sábado 28 de agosto, como un potrillo desbocado gritando de emoción a mi amiga
Marianna. Ella venía desde Italia para ver conmigo a
Beirut, que tocaban al día siguiente en el Festival Rock en Seine, a las afueras de París. Aquel alborozo tenía una explicación. Supe que
Javier Ruibal venía para París una semanita y me animé a escribirle, diciéndole que yo vivía aquí y que si tenía una tarde libre podríamos tomarnos un café o unas cervezas juntos y dar una vuelta por la ciudad. Nos dimos los contactos y sin prometer nada, él quedó en que intentaría llamarme. En ese momento comencé a pensar que sería una buena idea, aprovechando la ocasión, poder hacerle una entrevista para Acid Jazz Hispano. Después de la pausa veraniega en mis colaboraciones no se me ocurría mejor manera de retomar mi actividad en la página (y nunca es tarde si la dicha es buena). Además, no todos...
Seguir leyendo.