
En el 2010,
Joey Negro propuso la compilación
Backstreet Brit Funk, una de las muchas selecciones de música negra que acostumbraba a editar en su discográfica, Z Records. Fue su forma de homenajear a sus compatriotas, a la escena funk-soul británica, que hasta entonces no había sido objeto de tantos recopilatorios como la estadounidense. La presentó con la frase “A Collection Of The UK's Finest Underground Soul Jazz Funk And Disco” (una colección del mejor soul jazz funk y disco underground del Reino Unido), y eso es exactamente lo que ofreció en los dos CDs. Una colección de rarezas y piezas de coleccionista, la mayoría de ellas surgidas de tiradas limitadas de los 70 y 80. Como bien dijo Joey Negro, conseguir las copias originales en las que figuran muchos de los temas implica una inversión de al menos cuatro cifras. También como de costumbre,
Joey Negro decidió editar tres de los temas, esto es, retocarlos mínima pero sensiblemente, de manera que su sonido fuese algo más contemporáneo, más idóneo para...
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