The Pepper Pots.
SWINGIN’ SIXTIES.
Brixton Records. (BR-018 )
Edición:
2005.
Estilo: Ska; Reggae; Rocksteady; Soul; Dub.
Interesará a…: los que quieran conocer las joyas de la escena jamaicana española.
The Pepper Pots fue el grupo que, en la primera década del siglo XXI, logró poner de acuerdo a los amantes del reggae y a los aficionados del soul. Ese fenómeno tan poco habitual lo consiguió desde su primer álbum, el clásico instantáneo
Swingin’ Sixties. Basta una primera escucha para comprender por qué fue una obra tan positivamente acogida, o por qué fue posteriormente editada en Japón de la mano de Disk Union. Esencialmente, este es el disco de un grupo enamorado de la música jamaicana de los 60, que quiere recuperar la estética y el espíritu de esa época, pero que lo hace reinterpretándola con personalidad y, además, introduciendo elementos tomados del soul. Ahora bien, es un soul pasado por Jamaica, tal y como también lo incorporaron a su música otros grandes del reggae en los 60. Pensad en una serie de compilaciones como
Studio One Soul (2001), la editada por
Soul Jazz Records a partir del catálogo de
Studio One, y tendréis la clave de
Swingin’ Sixties y, por tanto, de
The Pepper Pots.
Sin duda, esta es una certera mirada al ska y roksteady de los 60, una brillante relectura del soul en clave jamaicana, una lograda recuperación del reggae clásico, pero eso no basta para explicar el encanto de
Swingin’ Sixties, la importancia del debut de
The Pepper Pots, que inmediatamente fue reconocido como uno de los conjuntos clave de la escena jamaicana española. Lo que ocurre es que, a ese afortunado planteamiento, sumó un talento asombroso. La parte instrumental es prácticamente un prodigio de compenetración y conocimiento de la música que interpreta, y el trío vocal femenino es, además de muy bueno, sorprendentemente efectivo. No obstante, tengo la sensación de que el motivo último por el que
Swingin’ Sixties resulta irresistible es por las composiciones y por los arreglos que propone cuando se trata de versiones. El corte inicial, por ejemplo,
My Little Girl, un energético ska, atrae por su fabulosa melodía,
Run Come Celebrate resulta memorable por hacer del roksteady y el soul una misma cosa, y
I Can't Wait No More te la llevas puesta gracias a esos sencillos pero inspiradísimos arreglos de metales. Incluso tenemos una prueba definitiva, por si alguien lo dudaba, de que el ska puede ser un asunto melódico más que rítmico: el pegadizo
Sweet Williams. Este sólido conjunto, que conforma un debut del todo recomendable, se completa con dos bienvenidos colaboradores,
Freddie Reiter y
Ben Jammin, y dos remezclas que son pura belleza dub.
Este es el tracklist del CD:
1. My Little Girl.
2. Run Come Celebrate.
3. We Must Believe feat.
Ben Jammin.
4. Runaway.
5. You Don't Know Like I Know.
6. Sweet Memories.
7. When I See You.
8. I Can't Wait No More.
9. I Can't Wait No More (Remix).
10. We Must Believe (Remix).
11. Sweet Williams.
12. The King Of Street.
8,5/10
Escrito y publicado por
Santiago Tadeo Cervera.
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