.
SONS OF KOOP.

El dúo sueco compuesto por
Magnus Zingmark y
Oscar Simonsson, más conocidos como
Koop, sorprendió a todos con su álbum debut, entrando con fuerza en el panorama del electro jazz europeo. Años después siguen sorprendiendo agradablemente a quien escucha este disco, entre ellos, a mí. No es de extrañar que se ganaran la consideración de grandes grupos como
Jazzanova y
Kruder & Dorfmeister, además del beneplácito de la mayoría de la crítica especializada. El álbum, pese a evidenciar ciertas claras influencias, sonó novedoso entonces y lo sigue haciendo ahora.
Koop se ha construido una pequeña parcela musical de la que no parece tener intención de salir (aunque quizá sí ampliar) y a la que pocos han entrado.
El álbum es uno de esos trabajos bonitos (sí, bonito, no hay por qué tenerle miedo a esa palabra), de agradable escucha, accesible para el público amplio. En
Sons of Koop la sonoridad jazzística está reducida casi al mínimo, mientras que predomina una estructura clásica de pop. Comienza con una breve introducción de sonoridad orquestal (de sintetizador, evidentemente), muy apropiada, ya que, aunque no tiene nada que ver (estilísticamente) con el resto de temas, sí que da el tono general del larga duración. Lo que sigue es una colección de temas que fluyen entre las más delicadas melodías y los más etéreos ambientes. Que nadie busque en este trabajo un tema bailable, ni tan siquiera uno de esos temas alegres o divertidos que inundan la discografía de otros grupos de Acid jazz. Digamos que se trata de un álbum cuya procedencia, un país de bajas temperaturas, frío, se percibe a través de lo musical. Entre lo mejor, aunque ningún tema destaque muy por encima de los demás (hay un gran equilibrio en
Sons of Koop), el tema
Salvation, con una bellísima (sí, bellísima, tampoco hay que tenerle miedo a esta palabra) melodía, de las que perduran en la mente. Una delicada joya perfectamente pulida.
Por otra parte, resulta curioso que le dedicaran, a finales de 1996 (al grabarse el álbum), un tema al ex-ciclista
Bjarne Riis (el tema homónimo), que ese mismo año, en Julio concretamente, acababa de ganar su primer y único Tour de Francia, ya saben, el año en el que
Induráin no pudo ganar su sexto Tour consecutivo. El tema dedicado al ex-ciclista danés, actualmente director de un equipo ciclista, revela el talento de los músicos suecos, ya que al escuchar este tema uno puede visualizar al
Bjarne Riis en su época de ciclista, en el Tour del 1996, subiendo con mucha fuerza las duras montañas de los Alpes y Pirineos, dejando atrás a todos sus rivales. Realmente la sonoridad del tema da sensación de fuerza, de la fuerza desarrollada por el ciclista, que, para los que lo recuerden, era enormemente corpulento. Además, hasta se puede escuchar un breve fragmento de voz, la de un cronista de ciclismo narrando un poderoso ataque del ciclista danés. Todo un acierto.
Comprar en:
Este es el track list del CD:
1. Introduktion. 1:47
2. Glömd. 4:11
3. Psalm. 4:38
4. Bjarme Riis. 2:46
5. Absolute space. 5:05
6. Words of tranquility. 5:13
7. Salvation. 5:06
8. Jellyfishes. 6:54
9. Once Brotten. 4:08
10. Hellsbells. 4:03
Duración total: 43:55
8/10
Escrito y publicado por
Santiago Tadeo Cervera.
Página Siguiente (2/6) 