En una sesión de psicoanálisis, en el momento en el que a uno le piedieran que rápidamente asociara una palabra con determinados conceptos, si el psicoanalista dijese “sello español independiente”, la gran mayoría de los pacientes responderían, rápidamente, “Subterfuge”. Con esta respuesta quedaría demostrado que padecen una de las peores enfermedades mentales, que se trata de uno de esos sujetos popularmente conocidos como freakes. Y es que Subterfuge (en activo desde 1989), uno de los paraísos para los amantes de la buena música que hay en España, se caracteriza por haber fimado a algunos de los grupos y artistas más extravagantes, personales y freakies de la industria española (y parte del extranjero). Pasen y vean: ¿qué otro sello cuenta en sus filas con propuestas como
Fangoria,
L-Kan,
Las Perras Del Infierno,
Baby Horror,
Killer Barbies,
Australian Blonde o
Glamour To Kill? No, no se trata de los participantes de un concurso de Drag Queens, sino de grupos ya plenamente asentados en el panorama español.
El sello, a los pocos años de su nacimiento, ya había logrado hacerse con una imagen muy bien definida (algo que ya quisiera para sí otros muchos sellos con mayor trayectoria), haciéndose con las preferencias de los amantes de la música indie, entre pop, electrónica y, como término medio, electro-pop. El suyo es un ejemplo de cómo crear una buena imagen corporativa (no hay más que visitar su página web, muy atractiva visualmente, o los artwork de sus recopilatorios), de tal modo que, independiemente del estilo de cada grupo y artista, el consumidor puede crearse unas determinadas expectativas: que va a escuchar una obra inconformista, innovadora, personal (a veces, excesivamente), irreverente y, frecuentemente, con sentido del humor. Y es que, además de la parte musical, que es lo importante, Subterfuge, con la colaboración de sus grupos, cuida especialmente el aspecto visual, que no sólo se refleja en lo más evidentente (las carátulas de los discos), sino también en las fotos promocionales que se hace cada grupo (toda una colección de tendencias alternativas) o, incluso, en el diseño de las newsletters que mandan. Curiosamente, el único grupo que no responde a ninguna de estas premisas es el que le ha proporcionado algunos de sus mayores éxitos comerciales en los últimos años:
Marlango (y que conste que no es nada personal, porque ya quisiera que abundaran los grupos como este), aunque sí cumple el requisito principal: ofrecer una música al margen de los gustos mayoritarios.

Subterfuge ha editado a artistas tan interesantes e importantes como
Sexy Sadie,
Mastretta,
Novoa,
Undrop o
Dover (además de los mencionados en el primer párrafo), nos ha acercado la obra de grupos internacionales como
Anna Waronker,
The Paddingtons o
Yeah Yeah Yeahs, y se ha interesado como pocos por las nuevas propuestas electrónicas, ofreciendo un hogar a un productor tan importante como
Carlos Jean, así como a
Najwa Nimri (que colaboró con
Jean en el proyecto
Najwajean),
Aviador Dro o
L-Kan. Además, desde su división Música para un guateque sideral, ha reeditado la obra de una de las figuras más importantes (y hasta entonces más injustamente olvidadas) de la música española,
Alfonso Santisteban, además de editar parte de la discografía de
Carlo Coupé y
Alcohol Jazz.
También se ha interesado por las bandas sonoras en más de una ocasión, siempre de cine español reciente. En ciertos casos se trata de obras de gran éxito, como
Los lunes al sol,
Nadie conoce a nadie o
Slam, o de películas minoritarias como
Fleurs de sang,
Krampack o
Amor, curiosidad, prozak y dudas, cuando no de obras de artistas de la casa:
Asfalto y
Guerreros (ambas de
Najwajean),
Ausentes (
Carlos Jean) o Lena (con temas de
Alcohol Jazz y
Carlos Jean, entre otros). Además, ha editado
Versión española y
Versión española 2.0, dos recopilatorios (que toman su nombre del programa de televisión que presenta
Cayetana Guillén Cuervo) de música del cine español. Subterfuge es, en definitiva, de lo mejor que le ha pasado a la música en España, uno de esos sellos que, junto a
Hitop Records,
Lovemonk,
Vampisoul,
Funkorama Records o Siesta, contribuyen a mejorar el estado de salud de la industria musical española. Pero no porque no haya buenos músicos, a la vista está que sí (o, mejor dicho, al oído está que sí), sino porque estos sellos, por desgracia, no abundan, son la excepción que confirma la triste regla, la misma en la que se apoyan las multinacionales para ejercer su dictadura musical.
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+ info: artistas:
Alcohol Jazz,
Alfonso Santisteban,
Carlo Coupé,
Carlos Jean,
L-Kan,
Marlango,
Najwa Nimri,
Najwajean,
Penélope y Carlo,
Racalmuto y
Vanexxa.
Compilaciones:
Entrevistas:
Entrevista a Alcohol Jazz.
Entrevista a Carlo Coupé.
Entrevista a Marlango.
Web oficial de Subterfuge.
Otros sellos:
Listados:
Eclécticos;
Españoles;
Independientes.