
Hay personas las cuales tienen en lo que para muchos (la gran mayoría) es un hobby o meramente un pasatiempo una forma de vida. Y no me refiero a lo profesional, sino a su parte personal y emocional, sus inquietudes y sus arraigos más profundos que emanan de lo más hondo de su corazón. Yo soy uno de ellos. Mi vida no seria justificable sin la música, sin esa música que no sólo ha llegado a ser indispensable, sino que me ha acompañado en todas las etapas de mi vida, creciendo como persona. Gracias a ella también he conocido a muchísima gente que realmente ha valido la pena así como momentos y situaciones inolvidables. Ya desde muy temprana edad, y gracias a la radio (finales de los sesenta), me aficioné a los grupos de moda de la época y fundé un grupo junto a unos primos, con los que versionábamos (básicamente aporreábamos) canciones de grupos como
The Beatles,
Rolling Stones,
Los Diablos,
The Animals,
The Who,
Los Pekenikes o los
Bravos, en un cuarto trastero, los meses de verano.
Con el paso del tiempo conseguí un trabajo los fines semana para poder costearme los cassettes que fueron mi primera pasión. Así fue descubriendo artistas como
Santana,
Deep Purple,
Supertramp,
The Moody Blues,
Procol Harum,
Yes,
Pink Floyd, etc... Y cada vez más fui adquiriendo conocimientos de música; grupos, estilos, discos…etc. Siempre que podía me solía rodear de gente que en muchas ocasiones me doblaban en edad y que eran aficionados ya expertos en cuestiones musicales, de modo que ponía atención a las tertulias y comentarios sobre tal disco o cual grupo. No hace falta decir que en aquella época (principios de los setenta) no todo era posible o muy fácil de conseguir de artistas o grupos de fuera de nuestras fronteras. En parte por que aún existía en mayor o menos medida la censura y por lo limitado (que no quiero decir con esto que no se publicasen discos de artistas extranjeros, pero evidentemente no demasiados ) que era editar material foráneo en nuestro país. Por eso, pedir prestados los discos que llegaban de Londres o Paris, por poner dos ejemplos, que traían gente que tenía la suerte de viajar a esos sitios, se convertió en una moda muy extendida.
A veces caía en mi manos alguno de esos discos y me quedaba tan pasmado mirando sus portadas y leyendo los créditos que procuraba quedármelo lo máximo posible a costa de llevarme la correspondiente bronca del dueño del LP por demorar su devolución. Y entonces empecé a profundizar y a escribir sobre esos discos, esos grupos o esos estilos, durante años primero a mano, luego a maquina de escribir y finalmente con el ordenador. Con el tiempo llegué a tener cientos y cientos de documentos, tantos que incluso pensé en escribir un libro…, pero, evidentemente, tenía un grave problema: ¿quién lo editaría? España no es tradicionalmente un país en donde los libros cronológicos o meramente informativos o documentales sean muy populares, por lo que pronto deseché tal idea. A mediados de los años 80 entré a trabajar en una pequeña tienda de discos de mi ciudad. No era demasiado underground y compartía junto a los cómics la temática del comercio. Esa tienda se transformó, con el paso del tiempo, en una tienda especializada en música rock, jazz, blues, country, new age…etc. Además de la venta de vinilos de segunda mano, uno de los motivos, sin duda, de mi posterior pasión por este formato, allí pude dar rienda suelta a mi imaginación y mis conocimientos. Pasé a ser el responsable de los pedidos y llegué a dotar a la tienda de una extraordinaria oferta musical. Importábamos desde USA, Londres, e incluso Japón, en poco tiempo nos convertimos en una referencia en las Islas Canarias.
Por aquella época mis inquietudes me llevaron a pinchar discos en un Pub (Taborca), formar una agencia de contratación de bandas locales (Zeppelín Rock) y una compañía de asesoramiento musical de bares, pub´s y discotecas. A mediados de los 90 llegó Internet y nos abrió un mundo de posibilidades. El email sería fundamental y a la vez un portal en donde tanto en lo profesional como en lo personal cambiarían nuestros hábitos de información. Ya no hacia falta informar a los clientes de las novedades personalmente, lo hacia vía-email, y esto poco a poco fue muy aceptado por la gente. Es más, pronto empecé a enviar información en general sobre música y con comentarios y críticas personales sobre nuevos discos, historia de la música rock, noticias…etc. Pronto me di cuenta del infinito poder que se me presentaba delante de mis ojos y mi vieja idea de escribir el libro volvió a rondarme la cabeza, una idea que fue realidad cuando descubrí los blogs y sus inmensas posibilidades. Podría escribir y publicar lo que quisiera sin tener que acudir a una editora y, lo que es más importante, llegaría a muchas más personas que si de un libro escrito en papel se tratara. Posteriormente el concepto de libro lo sustituí por uno más amplio, el de un blog orientado al estilo de un magazín con diferentes contenidos.
Por otra parte, una de las mejores satisfacciones de haber trabajado durante muchos años en una tienda de discos fue la relación que tuve (y aún mantengo) con proveedores, discográficas, sellos independientes, músicos..etc., que todavía hoy me siguen informando e incluso enviando material promocional de muchas de las novedades que van saliendo al mercado. También, y aprovechando la coyuntura, hice algunos pinitos en algunas radios locales (básicamente asesoramiento musical) y grabé compilaciones para algunas televisiones de ámbito local para espacios publicitarios o de videos de diferentes espacios (paisajes, deportes…etc.). Después de muchos años en la tienda de discos me decidí a montar un negocio (nada que ver con mi pasión por la música) y luego varios más. Ninguno de ellos fue fructífero, pero en lo personal mantenía viva la llama de la música gracias a ese blog y a colaboraciones o aportando críticas y opiniones en algunas web´s (bluesbolilla, rock shop, this is rock,…) de manera altruista. De la misma manera seguí enviando correos a antiguos clientes de la tienda como amigos y a otros que se añadían por lo interesante que les resultaba el estar informado gratuitamente de todo o casi todo lo que se cuece en la música rock. Actualmente tanto el blog como esa lista de distribución están en pleno auge. El primero, llamado
Boletin Semanal Rock´N´Roll, lleva ya más de 130 post. El segundo va por la semana nº 135, este último con un número considerable de usuarios registrados directos (más de 450) y muchos más que son reenviados por los primeros.
Hace algún tiempo, navegando por la red descubrí Acid Jazz Hispano y, casualmente, leí una crítica sobre un álbum de
Miles Davis (
In A Silent Way) que hacia poco tiempo había comprado en CD, sustituyendo a su homónimo en vinilo, ya viejo y bastante cascado. Pues bien, me entusiasmó tanto la crítica que decidí publicarla en mi blog, y así conocí a
Santiago Tadeo, quien había escrito ese fantástico artículo. Ahora, y gracias a la generosa invitación del propio
Santiago Tadeo, tengo la posibilidad de colaborar en esta estupenda web y, de paso, cumplir otro de mis viejos sueños: poder escribir para revistas especializadas o, como en este caso, en una web especializada y con un prestigio consolidado. Gracias.
Enlace de interés:
Boletin Semanal Rock´N´Roll.
Contacto:
lifeson45@hotmail.com
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Enero 2010.
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