Carleen Anderson es una cantante estadounidense (aunque vive en Londres desde hace muchos años) conocida y apreciada por todos los amantes del acid jazz. La suya es una de las mejores voces contemporáneas, especialmente dotada para el soul, capaz de transmitir emoción e intensidad a cualquier tema en el que participe como vocalista. Aunque desarrolla una interesante carrera en solitario, muchos la han descubierto a través de sus múltiples colaboraciones con algunos de los más prestigiosos grupos y artistas de la escena negra. Es, por tanto, una de esas artistas cuya presencia en los créditos de un álbum es siempre motivo de alegría, aunque simplemente figure como «backing vocals». Sus álbumes como solista, en cambio, son una recomendación segura para todos los que disfruten con el soul y el funk de sabor clásico y, naturalmente, para los que sientan debilidad por los temas cantados.
Hija de un cura y de una cantante soul que actuó con
James Brown en los 60 y 70,
Carleen Anderson creció con sus religiosos abuelos en Houston (Texas). Tras un breve matrimonio en 1978, fue madre soltera en California durante los 80, hasta que se trasladó con su hijo al Reino Unido, a Londres, donde comenzó su carrera como vocalista, participando en la rica escena musical inglesa. Debutó con
Bobby Bird and The J.B. All Stars, en 1988, pero se dio a conocer como “la cantante de los
Young Disciples”, con los que grabó el álbum
Road to freedom (1991), para el sello
Talkin' Loud, que incluía el hit dance
Apparently nothin’. Claro que quizá muchos la descubrieran como la voz que dio vida a las versiones de
Freedom y
All I Have, también con los
Young Disciples. Siguieron colaboraciones con
Galliano,
Omar,
Paul Weller,
Brian Ferry, Subterraneans y
Guru, hasta que, tras firmar por el sello Circa Records, de Virgin, debuta en solitario con
Tru spirit (1994). Cuatro años después sale su segundo trabajo,
Blessed burden, producido por
Paul Weller, que también co-escribe algunos temas. En 1999 le llega una de las mayores oportunidades de su carrera: ser la vocalista de
The Brand New Heavies, participando en su gira de 1999 y 2000 para promocionar
Trunk funk, un disco con sus grandes éxitos cantados por ella. Ya desvinculada de Virgin, edita su tercer álbum de estudio,
Alberta’s grandaughter (2002), un homenaje a su abuela, grabado de manera independiente y co-producido por
Ben Castle. Su discografía se completa con el excelente
Soul providence (2005,
Dome Records), producido por
Colin Walker y
Mark Edwards. En todos sus años de carrera, la cantante ha colaborado también con
Courtney Pine,
Johnny Cash,
Max Beesley,
Massive Attack,
Ocean Colour Scene,
The London Community Gospel Choir,
Incognito,
Paul McCartney y
Jools Holland, entre otros, por lo que no cabe duda de lo solicitada que está
Anderson como cantante.
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